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Evaluación y diagnóstico

¿Logopeda, psicólogo o terapeuta ocupacional? A qué profesional llevar a tu hijo

Equipo de Maravillosa Mente · Actualizado el 30 de octubre de 2026

Respuesta rápida: Depende de lo que te preocupe: el logopeda se ocupa del lenguaje, el habla, la voz y la deglución; el psicólogo infantil, de las emociones, la conducta y la atención; el terapeuta ocupacional, del movimiento, lo sensorial y la autonomía; y el pedagogo, del aprendizaje escolar. Si hay varias áreas implicadas o no lo tienes claro, lo más útil es una valoración coordinada entre ellos.

¿A qué profesional llevo a mi hijo?

Depende de qué te preocupe. Como regla rápida:

  • Si el problema es hablar, entender, pronunciar, tragar o leer: logopeda.
  • Si es el comportamiento, las emociones, los miedos o la atención: psicólogo infantil.
  • Si es moverse, la sensibilidad a ruidos o texturas, la escritura a mano o la autonomía: terapeuta ocupacional.
  • Si es aprender en el colegio, estudiar u organizarse: pedagogo.
  • Si hay pérdida de habilidades, crisis, problemas de salud o dudas médicas: primero el pediatra.

En la práctica, muchas dificultades no caben en una sola casilla. Un niño que habla poco puede tener también problemas sensoriales, y uno que no lee bien puede tener además dificultades de atención. Por eso, si no lo tienes claro, la mejor puerta de entrada es una evaluación donde participen varios profesionales.

¿Qué hace un logopeda?

El logopeda evalúa y trata la comunicación, el lenguaje, el habla, la voz y las funciones de la boca, como la succión, la masticación y la deglución. En España es una profesión sanitaria regulada: hace falta el grado en Logopedia.

Con niños trabaja, por ejemplo:

  • Niños que hablan tarde o poco, como en el retraso del lenguaje.
  • Errores de pronunciación que no se corrigen con la edad.
  • Tartamudez.
  • Dificultades para comprender o construir frases, como en el trastorno del lenguaje (TDL).
  • Problemas de lectura y escritura con base de lenguaje, como la dislexia.
  • Deglución atípica, respiración por la boca y hábitos orales.

Tienes más detalle en nuestra página de logopedia.

¿Qué hace un psicólogo infantil?

El psicólogo infantil evalúa y trata las emociones, la conducta, las relaciones y procesos como la atención. Para hacer psicología sanitaria en España, el profesional tiene que ser psicólogo general sanitario (con el máster habilitante) o especialista en psicología clínica. Puedes preguntarle su habilitación y su número de colegiado.

Suele intervenir cuando hay:

  • Miedos, preocupaciones o nervios que le limitan en el día a día, como en la ansiedad infantil.
  • Rabietas muy intensas, desafío o agresividad que van más allá de lo esperable para su edad.
  • Dificultades de atención, impulsividad o hiperactividad, como en el TDAH.
  • Problemas de relación con otros niños, tristeza o cambios bruscos de comportamiento.
  • Situaciones familiares difíciles: separaciones, duelos, llegada de un hermano.

El psicólogo también orienta a la familia: buena parte del trabajo con niños pequeños pasa por cambiar cómo reaccionan los adultos. Más información en psicología infantil.

¿Qué hace un terapeuta ocupacional?

El terapeuta ocupacional ayuda al niño a participar en sus actividades del día a día: jugar, vestirse, comer, escribir o estar tranquilo en clase. También es una profesión sanitaria regulada en España, con grado universitario propio.

Trabaja sobre todo:

  • La motricidad fina: coger el lápiz, recortar, abrocharse, la letra.
  • La coordinación y el equilibrio: niños torpes, que se caen mucho o evitan los juegos de patio.
  • El procesamiento sensorial: niños a los que les molestan mucho los ruidos, las etiquetas o el pelo mojado, o que buscan moverse sin parar. Es lo que se trabaja en integración sensorial.
  • La autonomía: vestirse, asearse, ir al baño o comer solo.

Lo explicamos con más detalle en terapia ocupacional.

¿Y un pedagogo?

El pedagogo se ocupa de cómo aprende el niño: lectura, escritura, cálculo, técnicas de estudio y organización. No es una profesión sanitaria, así que no hace diagnósticos clínicos, pero sí valora en qué punto está el niño, por qué le cuesta y qué estrategias le pueden servir. Es muy útil cuando las notas no reflejan el esfuerzo o cuando el estudio se ha convertido en una batalla diaria. Más información en pedagogía.

¿Cuándo hay que ir antes al pediatra o al neuropediatra?

El pediatra es el primer contacto para cualquier duda sobre el desarrollo. Conviene ir a él antes, o a la vez, cuando:

  • Tu hijo pierde palabras o habilidades que ya tenía. Coméntalo pronto, sin esperar a la siguiente revisión.
  • Hay dudas sobre la audición o la vista.
  • Aparecen crisis, desconexiones, movimientos extraños o un desarrollo motor muy por detrás de lo esperable.
  • Hay problemas de peso o de crecimiento, por ejemplo en un niño que come muy poco.
  • Se plantea un diagnóstico que puede requerir valoración médica, como el TEA o el TDAH.

El pediatra puede derivar a neuropediatría, psiquiatría infantil, otorrinolaringología u otros servicios. Y si tu hijo tiene menos de 6 años, también puede iniciar la derivación a atención temprana pública.

Si te preocupa… ¿a quién acudo?

Esta tabla es orientativa. Sirve para decidir por dónde empezar, no para diagnosticar.

Si te preocupa… Empieza por Puede ayudar también
Habla poco o tarde para su edad Logopeda Pediatra (audición)
No se le entiende al hablar Logopeda
Tartamudea o se atasca al hablar Logopeda Psicólogo, si lo pasa mal
Mira poco, no comparte intereses, juego muy repetitivo Valoración conjunta Pediatra o neuropediatra
Se distrae mucho, es muy impulsivo o no para Psicólogo Pedagogo; médico si se plantea medicación
Rabietas muy intensas o conducta desafiante Psicólogo
Miedos, nervios, dolores de tripa antes del colegio Psicólogo Pediatra, para descartar causas físicas
Le cuesta mucho leer o escribir Logopeda o pedagogo Psicólogo
Letra ilegible, coge mal el lápiz Terapeuta ocupacional Pedagogo
Le molestan mucho ruidos, ropa o texturas Terapeuta ocupacional
Es torpe, se cae mucho, evita el deporte Terapeuta ocupacional Pediatra
Come muy pocos alimentos Pediatra Terapeuta ocupacional, logopeda, psicólogo
Respira por la boca o empuja la lengua al tragar Logopeda Odontopediatra u ortodoncista
Dificultades con el estudio y la organización Pedagogo Psicólogo
Pierde habilidades que ya tenía Pediatra, cuanto antes

¿Qué pasa cuando la dificultad toca varias áreas?

Hay situaciones en las que casi siempre intervienen varios profesionales.

TEA

En el trastorno del espectro autista suele haber diferencias en la comunicación, la interacción, los intereses y, a menudo, el procesamiento sensorial. El diagnóstico se basa en una valoración amplia, en la que puede participar neuropediatría o psiquiatría infantil. Después, lo habitual es que trabajen juntos logopedia, psicología y terapia ocupacional. Lo explicamos en TEA y autismo.

TDAH

El diagnóstico lo hace un profesional sanitario con formación específica. El tratamiento suele combinar psicología (pautas para la familia, autocontrol, organización) con apoyo pedagógico para el estudio. Si se valora medicación, la decide un médico.

Dislexia

Tiene una base de lenguaje y otra de aprendizaje, así que se valora mejor entre logopedia y pedagogía, y con psicología si hay dudas sobre la atención o la autoestima. Tienes más información en nuestra página sobre dislexia.

Alimentación muy selectiva

Detrás puede haber sensibilidad a texturas, dificultades para masticar o tragar, miedo a comer o una combinación de todo. El pediatra controla el crecimiento; terapia ocupacional, logopedia y psicología se reparten el trabajo según la causa. Lo contamos en autonomía y alimentación.

¿Por qué ayuda una valoración coordinada?

Cuando cada profesional ve al niño por separado, la familia acaba con varios informes, varias opiniones y, a veces, recomendaciones que no encajan entre sí. Una valoración coordinada tiene ventajas claras:

  1. Una sola historia. Cuentas lo que pasa una vez, no cuatro.
  2. Una visión de conjunto. Se ve qué dificultad es la principal y cuáles son consecuencia de otra.
  3. Un único plan. Se decide qué trabajar primero y con qué frecuencia, sin saturar la semana del niño.
  4. Objetivos compartidos entre terapeutas, familia y colegio.

¿Por dónde empiezo?

Si no sabes a quién llevar a tu hijo, no tienes que decidirlo tú sola o tú solo. En nuestro centro de Chamberí, en Madrid, trabajan psicología, logopedia, terapia ocupacional, atención temprana y pedagogía. Cuéntanos qué te preocupa y te diremos qué profesional conviene que le vea primero. Puedes pedir una valoración y te explicamos cómo empezar.

Fuentes: Ley 44/2003, de ordenación de las profesiones sanitarias; Ley 33/2011, General de Salud Pública (psicología general sanitaria); Asociación Americana de Psiquiatría, DSM-5-TR (criterios de TEA y TDAH).

Preguntas frecuentes

¿Necesito que el pediatra me mande al logopeda o al psicólogo?

Para ir a un centro privado no hace falta, pero conviene comentarlo con el pediatra. Puede descartar causas médicas, como un problema de audición, y derivar a neuropediatría o a otros servicios públicos si lo ve necesario.

¿Quién diagnostica el TDAH en un niño?

El TDAH es un diagnóstico clínico. Lo hacen profesionales sanitarios con formación específica, como psicólogos sanitarios o clínicos, neuropediatras o psiquiatras infantiles. Si hace falta medicación, solo puede pautarla un médico.

Mi hijo come muy pocos alimentos, ¿a quién lo llevo?

Primero al pediatra, para comprobar su peso y su crecimiento. Después, según la causa, pueden intervenir terapia ocupacional (sensibilidad a texturas), logopedia (masticación y deglución) o psicología (miedo o ansiedad al comer). A menudo lo mejor es una valoración conjunta.

¿Un pedagogo puede diagnosticar la dislexia?

El pedagogo valora cómo lee, escribe y aprende tu hijo y detecta las dificultades, pero no es un profesional sanitario. La dislexia se valora mejor de forma conjunta con logopedia y, si hace falta, psicología.

¿Puede mi hijo ir a varios profesionales a la vez?

Sí, y en muchos casos es lo recomendable. Lo importante es que se coordinen, compartan objetivos y no le carguen la semana de sesiones sin un plan común.

Da el primer paso. Te escuchamos sin compromiso.

Cuéntanos qué te preocupa y te orientamos sobre la valoración más adecuada para tu hijo o para ti.

O llámanos al +34 672 62 98 17