¿Qué es la deglución atípica?
Tragamos saliva muchas veces al día sin darnos cuenta. En una deglución madura, la punta de la lengua se apoya en el paladar, justo detrás de los dientes de arriba, los labios se mantienen cerrados sin esfuerzo y los dientes contactan. Hablamos de deglución atípica cuando la lengua empuja contra los dientes o se coloca entre ellos al tragar, y a menudo los labios o los músculos de la barbilla hacen fuerza para compensar.
Es la forma de tragar de los bebés, que en la mayoría de los niños evoluciona de manera natural durante los primeros años. Cuando ese cambio no se produce, la presión repetida de la lengua puede influir en la posición de los dientes y en el desarrollo de la boca.
¿Por qué se produce?
Normalmente intervienen varios factores a la vez:
- Hábitos prolongados: chupete, biberón o chuparse el dedo más allá de los primeros años.
- Respiración oral: si el niño respira por la boca, por ejemplo por vegetaciones, amígdalas grandes o alergias, la lengua tiende a quedarse baja y adelantada.
- Falta de tono en la lengua, los labios o las mejillas.
- Alimentación muy blanda durante mucho tiempo, que reduce el trabajo de la masticación.
- Características de la boca, como un paladar estrecho o, en algunos casos, un frenillo lingual corto.
Por eso, además de la logopedia, a veces es necesario que otros profesionales revisen al niño. Si respira por la boca de forma habitual, recomendamos que lo valore el pediatra o el otorrino.
¿Qué consecuencias puede tener?
No todos los niños con deglución atípica tienen problemas, pero puede relacionarse con:
- Alteraciones en la posición de los dientes, como la mordida abierta (los dientes de delante no se tocan al cerrar) o los incisivos adelantados.
- Recaídas tras la ortodoncia, porque la lengua sigue empujando los dientes después de retirar los aparatos.
- Errores al pronunciar la /s/, la /t/, la /d/, la /n/ o la /l/, con la lengua asomando entre los dientes. Si además hay otros sonidos afectados, puede convivir con dislalias.
- Dificultades al masticar o una forma de comer ruidosa o poco eficaz.
¿Cuándo conviene consultar?
Si ves alguna de las señales de esta página, sobre todo a partir de los 5 o 6 años, merece la pena una valoración. También es buen momento cuando el dentista o el ortodoncista lo sugieren, idealmente antes o al principio del tratamiento de ortodoncia, para que ambos trabajos vayan de la mano.
¿Cómo es la terapia miofuncional?
La terapia miofuncional es la parte de la logopedia que trabaja los músculos de la boca y la cara y sus funciones: respirar, tragar, masticar y hablar. Seguimos un proceso en varias fases:
- Valoración: observamos la postura de la lengua y los labios en reposo, cómo respira, cómo traga líquidos y sólidos, cómo mastica y cómo pronuncia. Revisamos también los hábitos y los informes del dentista u ortodoncista si los hay.
- Eliminar hábitos: si sigue usando chupete o chupándose el dedo, te ayudamos a retirarlo con estrategias adaptadas a su edad.
- Ejercicios de tono y movilidad: para la lengua, los labios y las mejillas, presentados como juegos en los más pequeños.
- Aprender el patrón correcto: primero con saliva, después con agua y con distintos alimentos, hasta que la nueva forma de tragar sea automática.
- Respiración nasal: trabajamos para que la boca permanezca cerrada en reposo y respire por la nariz.
Los ejercicios en casa son imprescindibles. Son cortos, de pocos minutos al día, pero la constancia marca la diferencia.
¿Qué podemos hacer en casa?
Mientras llega la valoración, o como complemento a la terapia, hay hábitos sencillos que ayudan:
- Retira el chupete y el biberón a partir de la edad que te recomiende el pediatra, y ofrece vaso o pajita.
- Ofrece alimentos que haya que masticar, como fruta en trozos, pan o carne, en lugar de purés y triturados cuando ya tiene edad para ello.
- Fíjate en cómo respira cuando está concentrado, viendo la tele o dormido. Si suele tener la boca abierta, coméntalo con el pediatra.
- Recuérdale con suavidad que cierre los labios, sin convertirlo en una corrección constante.
- Acompaña los ejercicios que os demos y conviértelos en un juego corto de cada día, por ejemplo después de lavarse los dientes.
¿Cómo nos coordinamos con el ortodoncista?
La deglución atípica es un buen ejemplo de trabajo en equipo. El ortodoncista corrige la posición de los dientes y los huesos, y la logopeda trabaja la función muscular que puede estar empujándolos. Si nos autorizas, compartimos con tu ortodoncista lo que vemos en la valoración y cómo avanza la terapia.
Si te preguntas qué ejercicios se pueden hacer en casa y cuándo sirven de verdad, lo explicamos en la guía de ejercicios de praxias y soplo. Y si tu hijo aún usa chupete o biberón, te interesa la guía sobre chupete, biberón, pantallas y habla.
Si estás en Chamberí o en la zona de Ríos Rosas, puedes pedir una valoración en nuestro centro. Si además te preocupan otros aspectos de cómo habla tu hijo, consulta la página general de logopedia o nuestra guía sobre cuándo llevar a tu hijo al logopeda.
Última revisión: 30 de octubre de 2026


