¿Qué es la dislexia?
La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta a la lectura. El niño tiene problemas para reconocer las palabras escritas con precisión y rapidez, y esto suele repercutir en la escritura y la ortografía. Tiene un origen neurobiológico y un componente hereditario: es frecuente que un padre, una madre o un hermano también tuvieran dificultades con la lectura.
En la mayoría de los casos, la base del problema está en el procesamiento fonológico, es decir, en la capacidad de identificar y manipular los sonidos que forman las palabras. Por eso el logopeda es uno de los profesionales clave en su tratamiento.
Conviene dejar claro lo que no es: la dislexia no tiene que ver con la inteligencia, ni con la falta de esfuerzo, ni con problemas de visión. Muchos niños con dislexia se esfuerzan más que sus compañeros y aun así leen peor, lo que puede afectar mucho a su confianza.
¿Qué señales pueden indicar dislexia?
Las señales cambian con la edad. Algunas aparecen antes incluso de que el niño aprenda a leer:
| Etapa | Señales que conviene observar |
|---|---|
| Infantil (4 a 5 años) | Le cuesta aprender las letras, reconocer rimas o separar palabras en sílabas. A veces tuvo un retraso en el habla |
| 1.º y 2.º de primaria | Lectura muy lenta y con errores, confunde letras parecidas, le cuesta unir sonidos para formar palabras |
| 3.º a 6.º de primaria | Lee sin fluidez, comprende poco lo que lee porque gasta su energía en descifrarlo, comete muchas faltas |
| Secundaria | Evita leer, tarda mucho en los exámenes, le cuesta estudiar textos largos y aprender idiomas |
Los niños con antecedentes de retraso del lenguaje o de trastorno del lenguaje (TDL) tienen más riesgo de tener dificultades de lectura, así que conviene estar atentos al empezar primaria.
¿Cuándo conviene consultar?
No hace falta esperar a tener un diagnóstico para pedir ayuda. Te recomendamos consultar si:
- En el último curso de infantil le cuesta mucho aprender las letras o jugar con los sonidos de las palabras.
- A mitad de primero sigue sin unir letras para leer palabras sencillas.
- En segundo o tercero lee mucho más despacio que sus compañeros o con muchos errores.
- La lectura le genera rechazo, nervios o frustración.
- El colegio os ha comentado que va más lento que el resto en lectura o escritura.
Cuanto antes se intervenga, más se aprovecha la etapa en la que el cerebro está aprendiendo a leer.
¿Cómo valoramos la lectura?
La valoración permite saber si hay una dificultad, en qué consiste y qué necesita el niño. Incluye:
- Entrevista con la familia sobre su desarrollo, los antecedentes familiares y cómo vive la lectura.
- Pruebas estandarizadas adecuadas a su edad de lectura, escritura, conciencia fonológica y lenguaje oral.
- Información del colegio: cuadernos, informes o la opinión del tutor nos ayudan a ver cómo rinde en clase.
- Descartar otras causas: si no se ha hecho, recomendamos revisar la visión y la audición. Si hay señales de atención o de otras áreas, te orientaremos sobre una evaluación y diagnóstico más amplia.
- Devolución: te explicamos los resultados con claridad y te proponemos un plan.
¿Cómo trabajamos la dislexia en logopedia?
La intervención se centra en las habilidades que sostienen la lectura y se adapta a la edad del niño:
- Conciencia fonológica: identificar, separar y unir los sonidos de las palabras.
- Correspondencia entre letras y sonidos, de forma explícita y sistemática.
- Precisión y fluidez lectora: leer con menos errores y a un ritmo que permita comprender.
- Comprensión lectora: estrategias para entender y recordar lo que lee.
- Escritura y ortografía: reglas y recursos para escribir con menos errores.
Además de la lectura, cuidamos cómo se siente. Muchos niños con dislexia llegan convencidos de que son peores que sus compañeros. Entender qué les pasa y comprobar sesión a sesión que avanzan les ayuda a recuperar la confianza, que es tan importante como la técnica.
Las sesiones son estructuradas pero amenas, con juegos de palabras, lecturas cortas a su nivel y materiales que le motivan. Al ser un trabajo de práctica continuada, te daremos actividades breves para casa.
¿Cómo puedo ayudarle en casa y en el colegio?
- Lee con él por placer, sin convertir cada lectura en un ejercicio. Tú puedes leer en voz alta y él seguir el texto.
- Valora su esfuerzo más que el resultado y recuérdale que la dislexia no tiene nada que ver con ser listo o no.
- Evita que lea en voz alta delante de otros si lo pasa mal, salvo que él quiera.
- Usa audiolibros para que siga disfrutando de las historias y aprendiendo vocabulario.
- Habla con el colegio para acordar medidas, como más tiempo en los exámenes o valorar el contenido por encima de la ortografía.
Si quieres saber qué señales vigilar en cada etapa, tienes nuestra guía de señales de dislexia en Infantil y Primaria.
Cuando la dislexia afecta al estudio, el apoyo de pedagogía ayuda a organizarse y a estudiar con técnicas que encajan con su forma de aprender. En nuestro centro de Chamberí, logopedia y pedagogía trabajan coordinadas. Puedes ver más sobre el área de logopedia o pedir una valoración.
Última revisión: 30 de octubre de 2026


