Señales de dislexia en Infantil, Primaria y ESO: guía para familias
Respuesta rápida: La dislexia es una dificultad específica para leer con precisión y fluidez que no depende de la inteligencia. Antes de leer ya puede haber señales de riesgo, como no captar rimas, costarle mucho aprender las letras o tener familiares con dislexia; el diagnóstico suele llegar tras uno o dos cursos de enseñanza de la lectura, pero la ayuda puede empezar antes.
¿Qué es la dislexia?
La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje de origen neurobiológico. Según la definición de la International Dyslexia Association (IDA), se caracteriza por problemas para reconocer las palabras escritas con precisión o con fluidez, y por dificultades en la ortografía y en la descodificación. Suele deberse a un déficit en el componente fonológico del lenguaje, es decir, en la capacidad de percibir y manejar los sonidos que forman las palabras.
El manual DSM-5 la incluye dentro del trastorno específico del aprendizaje, con dificultad en la lectura, y acepta el término dislexia para describir este patrón. Según el DSM-5, el trastorno específico del aprendizaje, sumando lectura, escritura y matemáticas, afecta a entre un 5 % y un 15 % de los niños en edad escolar.
Tiene un fuerte componente familiar. En una revisión de estudios de Snowling y Melby-Lervåg (2016), alrededor del 45 % de los niños con un padre, una madre o un hermano con dislexia la desarrollaron, frente a cerca del 12 % de los niños sin esos antecedentes.
¿Qué no es la dislexia?
Muchas familias llegan con ideas que retrasan la consulta o generan culpa. Conviene aclararlas:
- No es falta de inteligencia. La IDA la describe como una dificultad inesperada en relación con el resto de capacidades del niño. Muchos niños con dislexia razonan, hablan y entienden muy bien.
- No es falta de esfuerzo ni de interés. Suelen esforzarse más que sus compañeros para leer peor.
- No es solo escribir letras al revés. Invertir la b y la d es habitual al empezar a escribir. Lo que define la dislexia es la dificultad para leer con precisión y fluidez.
- No es un problema de visión. Un informe conjunto de la Academia Americana de Pediatría (AAP) y las sociedades americanas de oftalmología concluye que los problemas visuales no causan la dislexia y que la terapia visual no la trata.
- No se pasa con la edad. Acompaña a la persona toda la vida, aunque con intervención la lectura mejora mucho.
¿Qué señales de riesgo puedo ver en Infantil (3 a 6 años)?
Antes de leer no se puede hablar de dislexia, pero sí de señales de riesgo. Las más útiles tienen que ver con los sonidos de las palabras y con las letras:
- Le cuesta la conciencia fonológica: no capta si dos palabras riman, no sabe dar palmadas por sílabas o no identifica con qué sonido empieza su nombre.
- Aprende las letras con mucha dificultad: tras mucha práctica sigue sin reconocer las de su nombre o sin asociar la letra a su sonido al final de Infantil.
- Tuvo un retraso del lenguaje o tiene un trastorno del lenguaje (TDL): son factores de riesgo conocidos para la lectura.
- Le cuesta nombrar deprisa colores, objetos o letras que conoce bien.
- Confunde o cambia sonidos en palabras largas más de lo que corresponde a su edad.
- Hay antecedentes familiares de dificultades con la lectura o la ortografía.
Una sola señal no es motivo de alarma. Varias a la vez, sobre todo con antecedentes familiares, justifican una valoración al final de Infantil o al principio de 1.º.
¿Qué señales aparecen en Primaria y en la ESO?
| Etapa | Qué puede llamar la atención |
|---|---|
| 1.º y 2.º de Primaria | Le cuesta mucho unir sonidos para leer palabras sencillas. Lee sílaba a sílaba, adivina por el dibujo o por la primera letra y se cansa enseguida. Confunde letras de sonido o forma parecida. |
| 3.º y 4.º de Primaria | La lectura sigue siendo lenta y con errores, muy por debajo de sus compañeros. Comprende peor lo que lee que lo que escucha. Muchas faltas de ortografía, incluso en palabras frecuentes. |
| 5.º y 6.º de Primaria | Evita leer en voz alta. Tarda mucho en los deberes y en los exámenes. Le cuesta estudiar de textos largos y copiar de la pizarra. |
| ESO y Bachillerato | Lee despacio y se agota al estudiar. Su nota escrita no refleja lo que sabe de forma oral. Le cuestan especialmente los idiomas. Puede aparecer rechazo al estudio o baja autoestima. |
En algunos niños, sobre todo los que tienen buen lenguaje oral, la dificultad pasa desapercibida en los primeros cursos y se hace evidente cuando aumenta la carga de lectura, hacia 3.º o 4.º, o al llegar a la ESO.
¿Cuándo se puede diagnosticar la dislexia?
Para hablar de dislexia el niño tiene que haber recibido enseñanza de la lectura durante un tiempo. En la práctica, la valoración diagnóstica suele hacerse tras uno o dos cursos de aprendizaje lector, hacia 2.º de Primaria. El DSM-5 añade un requisito importante: que las dificultades se mantengan al menos seis meses aunque el niño reciba apoyo dirigido a ellas.
Esto no significa esperar. Si en Infantil o en 1.º hay señales de riesgo, se puede empezar a trabajar la conciencia fonológica y la relación entre letras y sonidos. Cómo responde el niño a ese apoyo es, además, una información muy útil para el diagnóstico.
¿Quién evalúa la dislexia?
La evaluación la pueden hacer profesionales con formación en lectura y lenguaje:
- Logopeda, que valora el lenguaje oral, la conciencia fonológica, la lectura y la escritura.
- Psicólogo o psicóloga, que suele valorar también las capacidades cognitivas, la atención y el estado emocional.
- Psicopedagogo o psicopedagoga, centrado en el aprendizaje y el rendimiento escolar.
En la escuela pública de la Comunidad de Madrid, la evaluación psicopedagógica la hace el Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP) en Infantil y Primaria, y el departamento de orientación en la ESO. Es habitual que el colegio y el profesional externo compartan información.
Antes de concluir que hay dislexia, conviene descartar que el niño oiga o vea mal, por lo que el pediatra puede pedir revisiones de audición y visión. También se valora si hay dificultades de atención, porque a veces conviven con la dislexia; lo explicamos en nuestra página sobre TDAH.
¿Qué adaptaciones tiene en el colegio?
La LOMLOE incluye a los alumnos con trastornos de aprendizaje entre el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo (NEAE), lo que permite aplicar medidas de apoyo y de evaluación.
En la Comunidad de Madrid, unas instrucciones de 2014 regulan las medidas de evaluación para el alumnado con dislexia, otras dificultades específicas de aprendizaje o TDAH. Entre las que recogen los centros están:
- Más tiempo en los exámenes.
- Letra más grande y hojas en blanco para responder.
- Formatos variados: pruebas orales, de respuesta múltiple o mixtas.
- Leer las preguntas al alumno de forma individual.
- Hacer el examen en un aula separada o dividirlo en dos sesiones.
Son adaptaciones de acceso: cambian la forma de evaluar, no lo que el alumno tiene que aprender.
Para la PAU, la prueba de acceso a la universidad (antes EvAU), las universidades madrileñas contemplan adaptaciones específicas para estudiantes con dislexia, como papel adicional o criterios específicos de corrección ortográfica. Las solicita el propio instituto a petición del alumno, en los plazos de cada convocatoria, así que conviene hablarlo con orientación con tiempo.
¿Cómo puedo ayudarle en casa?
- En Infantil, juega con los sonidos: rimas, canciones, adivinar palabras que empiezan por el mismo sonido o dar palmadas por sílabas.
- Lee con él por placer, sin convertirlo en un examen. Puedes leer tú en voz alta mientras sigue el texto.
- Usa audiolibros para que siga disfrutando de las historias y aprendiendo vocabulario.
- Separa lectura y estudio: leerle tú el tema o grabarlo puede ayudarle a aprender el contenido.
- Cuida su autoestima: explícale qué le pasa con palabras sencillas y valora su esfuerzo más que el resultado.
- Coordínate con el colegio para que las medidas de casa, de clase y de la terapia vayan en la misma dirección.
¿Cuándo pedir una valoración?
Si reconoces a tu hijo en varias de estas señales, no esperes a que “madure”. Cuanto antes se intervenga, más se aprovecha la etapa en la que el cerebro aprende a leer.
En nuestro centro de Chamberí, en Madrid, valoramos la lectura y la escritura y explicamos con claridad lo que vemos. Puedes leer cómo trabajamos la dislexia infantil en logopedia y cómo la pedagogía ayuda a trasladar esos avances al estudio. Cuando quieras, puedes pedir una valoración.
Fuentes: International Dyslexia Association (IDA), definición de dislexia; American Psychiatric Association, DSM-5; Snowling y Melby-Lervåg, «Oral Language Deficits in Familial Dyslexia», Psychological Bulletin, 2016; Academia Americana de Pediatría y sociedades de oftalmología, «Learning Disabilities, Dyslexia, and Vision», Pediatrics, 2011; Ley Orgánica 3/2020 (LOMLOE), artículo 71; Comunidad de Madrid, instrucciones de 12 de diciembre de 2014 sobre evaluación del alumnado con dislexia, DEA o TDAH; universidades de Madrid, instrucciones de adaptaciones de la PAU 2026.
