¿Por qué mi hijo camina de puntillas? Cuándo es normal y cuándo consultar
Respuesta rápida: Caminar de puntillas es frecuente en niños que empiezan a andar y, según la Asociación Española de Pediatría, suele ser transitorio hasta los 2 o 3 años. Conviene consultar con el pediatra si sigue después de esa edad, si no puede apoyar los talones, si pasa solo en un pie o si hay otras señales en su desarrollo.
¿Por qué mi hijo camina de puntillas?
Muchos niños caminan de puntillas cuando empiezan a andar. Están aprendiendo a equilibrarse, a coordinar las piernas y a sentir el suelo, y apoyar solo la parte delantera del pie es una fase frecuente de ese aprendizaje.
Cuando la marcha de puntillas se mantiene en el tiempo, puede tener varias explicaciones. La más común es que no haya ninguna causa identificable, lo que se llama marcha de puntillas idiopática. Otras veces hay un acortamiento de los gemelos o del tendón de Aquiles, una causa neurológica o un componente sensorial. Saber cuál es la razón es lo que permite decidir si hay que hacer algo.
¿Hasta qué edad es normal que un niño camine de puntillas?
Según la Asociación Española de Pediatría (AEPED), en su web para familias, la marcha de puntillas es frecuente de forma transitoria hasta los 2 o 3 años. La Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (AAOS) indica que la mayoría de los niños deja de hacerlo después de los 2 años.
Que lo haga de vez en cuando, jugando o al estar descalzo, no es lo mismo que caminar siempre de puntillas. Fíjate en tres cosas:
- Si puede apoyar el talón cuando se lo pides o cuando está de pie quieto.
- Si lo hace siempre o solo en algunos momentos.
- Si su desarrollo en general va bien: habla, juega, se relaciona y gana habilidades motoras al ritmo esperable.
Si a partir de los 2 o 3 años sigue andando de puntillas la mayor parte del tiempo, coméntalo con el pediatra.
¿Qué es la marcha de puntillas idiopática?
Es el nombre que recibe cuando un niño camina de puntillas sin que se encuentre una causa médica: la exploración neurológica y la del aparato locomotor son normales. Se llega a esta conclusión después de descartar otras causas, por eso hace falta que lo valore un profesional.
Un estudio publicado en Pediatrics (Engström y Tedroff, 2012) siguió a más de 1.400 niños en Suecia. A los 5 años y medio, el 4,9 % había andado de puntillas en algún momento y el 2,1 % seguía haciéndolo. Es decir, más de la mitad lo había dejado por sí solo. En el mismo estudio, la marcha de puntillas era bastante más frecuente en un grupo pequeño de niños con dificultades del neurodesarrollo.
Aunque muchos casos se resuelven solos, el seguimiento importa. Si un niño camina de puntillas durante años, los gemelos y el tendón de Aquiles pueden acortarse, y entonces cuesta más apoyar el talón.
¿Qué causas puede haber detrás?
- Idiopática. Sin causa encontrada. Es la más frecuente.
- Gemelos o tendón de Aquiles cortos. Pueden serlo desde el nacimiento o acortarse con el tiempo. El niño no consigue apoyar el talón aunque quiera.
- Causas neurológicas o musculares. Menos frecuentes, como la parálisis cerebral o algunas distrofias musculares. Suelen acompañarse de otras señales: rigidez, debilidad, caídas, que pase solo en un lado o pérdida de habilidades.
- TEA. La AAOS señala que los niños con autismo caminan de puntillas con más frecuencia, aunque andar de puntillas no indica autismo por sí solo. Si te preocupan también la comunicación o el juego, te orienta nuestra guía de señales tempranas de autismo por edad y la página sobre TEA y autismo.
- Diferencias en el procesamiento sensorial. La AAOS también menciona problemas sensoriales, como la incomodidad con la textura o la temperatura del suelo. Algunos niños evitan apoyar todo el pie porque les molesta, y otros buscan la sensación intensa que da caminar de puntillas.
¿Cuándo hay que consultar?
| Señal | Qué puede indicar | A quién consultar |
|---|---|---|
| Sigue caminando de puntillas casi siempre después de los 2 o 3 años | Marcha de puntillas idiopática u otra causa que hay que descartar | Pediatra |
| No puede apoyar los talones aunque lo intente, o tiene los tobillos rígidos | Acortamiento de gemelos o del tendón de Aquiles | Pediatra, que puede derivar a traumatología u ortopedia infantil |
| Camina de puntillas solo con un pie | Posible causa neurológica u ortopédica | Pediatra, sin esperar a la siguiente revisión |
| Antes apoyaba el talón y ha empezado a andar de puntillas | Cambio que hay que estudiar | Pediatra, sin esperar a la siguiente revisión |
| Se cae mucho, se cansa, tiene dolor o debilidad en las piernas | Posible causa muscular o neurológica | Pediatra y neuropediatría |
| Pierde habilidades que ya tenía | Señal de alarma general | Pediatra, cuanto antes |
| Además habla poco, juega de forma repetitiva o se relaciona poco | Puede formar parte de un TEA | Pediatra y valoración del desarrollo |
| Le molestan mucho ciertas texturas, los zapatos, la arena o el césped | Componente sensorial | Pediatra y terapia ocupacional |
¿Quién valora y trata a un niño que camina de puntillas?
El primer paso es siempre el pediatra. Explora al niño, revisa su desarrollo y decide si hace falta derivar. Según lo que encuentre, pueden intervenir:
- Traumatología u ortopedia infantil y rehabilitación, que valoran la movilidad del tobillo y deciden el tratamiento ortopédico.
- Fisioterapia, para estiramientos y trabajo de la marcha cuando hay acortamiento.
- Neuropediatría, si hay sospecha de causa neurológica.
- Terapia ocupacional, cuando hay un componente sensorial o dificultades de coordinación.
La AAOS describe varias opciones de tratamiento según la edad y la rigidez: observar la evolución, estiramientos, férulas, yesos seriados, toxina botulínica en algunos casos y, en niños mayores de 5 años con los gemelos muy acortados, cirugía para alargar el tendón. Todas las decide el especialista. Entre los 2 y los 5 años, si el niño puede apoyar el pie plano, la AAOS indica que el tratamiento empieza siempre sin cirugía.
La parte muscular y del tendón la tratan la fisioterapia y la ortopedia infantil. Si tu hijo la necesita, la terapia ocupacional puede trabajar en paralelo y coordinarse con su fisioterapeuta o su traumatólogo.
¿Qué hace la terapia ocupacional en la parte sensorial?
Cuando la marcha de puntillas tiene un componente sensorial, la terapeuta ocupacional valora cómo procesa tu hijo lo que siente en la piel, en los músculos y en el equilibrio. Observa si evita ciertos tactos, si busca movimiento intenso o si le cuesta saber dónde tiene el cuerpo.
A partir de ahí, la intervención suele incluir:
- Juego con distintas superficies y texturas, de forma gradual y sin forzar, para que apoyar todo el pie le resulte cómodo.
- Actividades de propiocepción y equilibrio: saltar, empujar, trepar, cargar peso, caminar por superficies inestables.
- Pautas para casa y para el colegio, como ratos de juego descalzo o rutinas de movimiento antes de actividades tranquilas.
- Coordinación con los demás profesionales, para que todos trabajen con los mismos objetivos.
Lo explicamos con más detalle en nuestra página de integración sensorial, y en la guía de señales de alerta en integración sensorial encontrarás otras pistas que pueden acompañar a la marcha de puntillas.
¿Qué puedo hacer mientras tanto?
- Graba un vídeo corto de tu hijo caminando descalzo y con zapatos. Ayuda mucho en la consulta.
- Apunta cuándo lo hace: siempre, al estar nervioso, sobre ciertas superficies o al correr.
- No le riñas ni le insistas en que apoye el talón. Si hay una causa, no depende de su voluntad.
- Fíjate en el resto de su desarrollo: lenguaje, juego, relación con otros y coordinación.
¿Por dónde empiezo?
Si tu hijo sigue caminando de puntillas pasados los 2 o 3 años, habla con el pediatra. Si te ha sugerido valorar la parte sensorial o te preocupan también la coordinación, la sensibilidad a texturas o la autonomía, en nuestro centro de Chamberí, en Madrid, valoramos a niños desde edades tempranas en terapia ocupacional. Puedes pedir una valoración y te contamos cómo empezar.
Fuentes: Asociación Española de Pediatría, En Familia (marcha de puntillas); American Academy of Orthopaedic Surgeons, OrthoInfo (Toe Walking); Engström P., Tedroff K., The prevalence and course of idiopathic toe-walking in 5-year-old children, Pediatrics (2012).
